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Iglesias
Iglesia y Monasterio de Santa Clara

Al igual que otros monasterios de monjas, éste cuenta con dos puertas de
acceso en el muro lateral. Ambas son de estilo renacentista. Una
flanqueada por pilastras almohadilladas y la otra por pares de columnas
corintias. La única torre es de fecha posterior, y corresponde al pleno
barroco cusqueño.
De acuerdo con el gusto imperante en la ciudad a fines del siglo XVIII,
todos los retablos aparecen íntegramente recubiertos por espejos. Es
probable que debajo se encuentren las estructuras originales, de estilo
barroco, labradas por Pedro de Oquendo y Juan Esteban Alvarez. En la
capilla mayor llaman la atención algunas imágenes de buena talla que
representan santos franciscanos.
La principal decoración del templo está constituida por una serie de
grandes lienzos sobre la vida de la Virgen colocados en los muros
laterales del presbiterio. Las pinturas datan de la era Mollinedo y
fueron ejecutadas por un notable maestro anónimo hacia 1697, fecha en
que el ensamblador Pedro Fernández de Oquendo labró los impresionantes
marcos dorados con columnas salomónicas que, seguramente, formaban un
conjunto armónico con los antiguos retablos. Un detalle curioso es la
reja coral de las monjas, en el muro de pies, que abarca los coros alto
y bajo, cuyas agudas púas metálicas de protección contribuyen a recordar
las severas reglas de la clausura monacal y su definitiva separación del
mundo exterior.
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